- El día 30 de Septiembre de 2010, será un día que quedará grabado en la mente de todos los ecuatorianos, por los sucesos ocurridos luego de que la Policía Nacional se sublevara en contra del gobierno del Econ. Rafael Correa, por una supuesta reducción de sus beneficios salariales.
- Todo empezó temprano en la mañana. Cuando todo el país se disponía a tener un día de labores “normal”, un grupo de uniformados se agruparon y se tomaron un destacamento de policía y mientras esto sucedía en Quito, otros ya estaban listos para unirse al paro en las calles en Guayaquil. Todos nos imaginamos, al ver las primeras imágenes en los noticieros, que se trataría de un reclamo pacífico.
- Vimos como ciudadanos en general, iban aglomerándose en los diferentes sitios. Unos apoyando a los gendarmes, otros rechazando esa revuelta e incluso no faltaron aquellos que aprovecharon la multitud para vender sus productos.
- Era un poco más de las 10 am cuando tuvo lugar una paralización total de los policías. Las calles del país no contaban con resguardo policial porque todos se encontraban en paro total. Los delincuentes fueron los que salieron a “laborar”. Saquearon lo que más pudieron y de formas jamás antes vistas. El sistema de cámaras de la Seguridad Ciudadana en Guayaquil y Quito, nos mostraba la realidad de lo que estaba sucediendo. Veíamos como los ladrones asaltaban a los transeúntes, a los carros que se detenían en los semáforos. Los mercados de víveres, instituciones bancarias, farmacias, eran prácticamente desmantelados, a la vista de todo un país, que presenciaba en vivo y en directo el caos que marcó la historia del país.
- Mientras tanto, e el destacamento (Quito), tomado por un grupo de policías y que según ellos, estaban apoyados por los altos oficiales de la Institución, pedían que el presidente, revisara la nueva ley de Servicio Público y que se les devuelva todos aquellos derechos salariales, incluidos los bonos por ascenso y antigüedad.
- En medio de los ánimos algo encendidos de aquel grupo de policías, llega el presidente Correa para dialogar con ellos. En vista de que esto no fue posible, ingresó al edifico de la policía y se dirigió a ellos. Inicialmente fue en términos conciliadores pero esa actitud no agradó a muchos y empezaron a gritar epítetos que terminaron por enardecerlo y más bien se produjo en El una actitud prepotente y hasta desafiante que lo único que logró fue terminar de provocar a los manifestantes y empezar con las agresiones físicas y violentas.
- Sin protección de ninguna tipo, solo un par de guarda espaldas y el Ministro de Gobierno Gustavo Jalkh, en medio de bombas lacrimógenas, el presidente logró salir de la turba y se refugió en el hospital de la policía, que se encontraba junto al destacamento policial, para ser atendido de los estragos del gas y del dolor de su rodilla, la que en días anteriores había sido operado y se encontraba convaleciente.
- Cabe recalcar, que Quito y Guayaquil, fueron las ciudades en donde se suscitaron la mayoría de los incidentes por el levantamiento de los policías. En el resto del país, esto se desarrolló de manera más civilizada. Se presentaron desmanes, sí, pero nada de lo que haya que lamentarse o lo que es peor, avergonzarse.
- Esta nueva ley del Servicio Público, también afectaría a los miembros de las fuerzas armadas y por ello, un grupo apoyaba a los policías. Afortunadamente tuvieron la intervención de sus altos jefes y llegaron a un acuerdo, suspender la posición de rebeldía en que se encontraban. Tuvieron una visión del caos que se produciría al ver al país sin protección policial. En el aeropuerto, lograron suspender por unas cuantas horas las frecuencias de los vuelos; el puente Rafael Mendoza fue bloqueado por varias horas, interrumpiendo el paso de los centenares de carros que salen y entran de Guayaquil.
- Las horas pasaban, los medios de comunicación tanto radio como la televisión, pasaban casi al instante todo lo que ocurría en el país. Aproximadamente al medio día del 30 de septiembre, El gobierno, mediante un decreto, declara al país en estado de excepción, lo cual implica quelas fuerzas armadas salgan a las calles para resguardar la seguridad nacional además de que faculta al gobierno suspender la emisión de noticias o información a través de los medio que no sea única y exclusivamente la del canal del gobierno.
- Se obligó a todos los medios de comunicación, a enlazarse a una cadena nacional, que duró más de 7 horas. El canal del estado era el único en proporcionar la información de lo que acontecía en el país. Durante todo ese tiempo, en el canal de Ecuador TV, desfilaron diferentes personajes de la política apoyando al gobierno y manifestando que lo que estaba ocurriendo en Ecuador, era un intento de golpe de Estado. Los diferentes organismos internacionales enviaron durante todo el día, muestras de solidaridad para con el gobierno.
- Esto es lo único que conocía el país y el mundo sobre lo que aconteció aquel día. Esto provocó la ira de un grupo de manifestantes opositores al gobierno, quienes irrumpieron las instalaciones del canal, cerca de las 19:00. Por instantes se suspendió la transmisión pero la retomó otro canal que pertenece al estado, Gama TV.
- Luego de esto se conocería que el presidente saldría del hospital, y que los mismos policías que se encontraban fuera, serían quienes lo escoltarían hasta el Palacio de Gobierno. Formaron una calle de honor a la entrada del hospital por casi 2 horas, hasta que llegaran los vehículos que llevarían al Econ. Correa.
- En los últimos minutos de la transmisión del canal del estado, ponen imágenes de militares, que iban por una calle que dirigía al hospital, donde se encontraba el presidente.
- Repentinamente, se corta la señal de la cadena e inmediatamente, Ecuavisa, un canal privado, transmite lo que estaba sucediendo en las afueras del hospital. Pasados unos minutos y en la espera de que lleguen los vehículos de la presidencia, empieza a verse un movimiento inusual. Los policías empezaron a moverse de la entrada del hospital y al cabo de unos instantes, llegaron carros llenos de militares con la finalidad de rescatar, liberar al presidente del supuesto secuestro donde se encontraba.
- Se evidenció, por la forma en que incursionaron en el sector, que los militares harían hasta lo imposible para ingresar al hospital. Empezaron a caer bombas lacrimógenas y a escucharse disparos de ambos bandos. Esto duro alrededor de veinte minutos hasta que el grupo logró ingresar y el presidente salió del hospital. Todo esto ocurría mientras en las afueras el tiroteo se mantenía, soldados disparando a policías y viceversa. Como era de esperarse, hubo bajas humanas de ambos lados. Dentro y fuera del hospital hubo destrozos.
- El presidente llegó a Carondelet, desde donde se dirigió a un grupo de simpatizantes apostados frente al palacio. Manifestó su tranquilidad de que en el país prevaleció la democracia y que los hechos que se suscitaron durante ese día serían analizados para determinar quiénes eran los mentalizadores de tratar de desestabilizar al gobierno. Correo dijo enardecido la frase: “Ni perdón, Ni Olvido”.
- El país retornó, al día siguiente, a una calma aparente pero se sentía en toda la ciudadanía una preocupación por lo sucedido el 30 de Septiembre de 2010.



